Llamas Abogados & Procuradores
Una firma legal que te escucha
En Llamas Abogados & Procuradores llevamos más de 60 años trabajando en defensa de los intereses de nuestros clientes. Nuestra trayectoria, marcada por la honestidad, el rigor y el trato cercano, nos permite ofrecer soluciones jurídicas efectivas. Nos apoyamos en un equipo multidisciplinar preparado para cada reto.
Nuestra firma
Tradición jurídica con visión moderna
Nuestra firma fue fundada por el juez en excedencia Alberto Llamas García, y desde entonces mantenemos una sólida vocación jurídica en Málaga. La responsabilidad, el conocimiento y la ética profesional han guiado cada caso que hemos atendido.
El equipo
Profesionales comprometidos contigo
Contamos con un equipo multidisciplinar formado por abogados, economistas, auditores y expertos fiscales. Cada uno de nosotros aporta su experiencia para darte una visión completa del asunto legal o fiscal que enfrentas.
Materias
Soluciones legales desde todas las áreas
Ofrecemos asesoramiento integral en derecho civil, mercantil, penal económico-empresarial, fiscal y contabilidad. También intervenimos en procedimientos concursales y proponemos alternativas como arbitraje o mediación.
Derecho Civil
Defensa de tus derechos en asuntos patrimoniales, personales o contractuales.
Derecho Mercantil
Asesoramiento completo a empresas y autónomos en su actividad comercial.
Derecho Concursal
Gestión de crisis empresariales con soluciones legales eficientes.
«No es el crítico quién cuenta; ni aquellos que muestran las carencias de los hombres, o en qué ocasiones aquellos que hicieron algo, podrían haberlo hecho mejor.
El reconocimiento pertenece al hombre que se encuentra en la arena, aquel cuyo rostro está manchado de polvo, sudor y sangre; aquel que lucha con valentía, el que se equivoca y falla el golpe una y otra vez, por que no hay victoria sin tropiezo, esfuerzo sin error ni defecto.
Aquel que realmente se empeña en lograr su cometido; quien conoce el entusiasmo, la devoción; aquel que se entrega a una noble causa, quien en el mejor de los casos encuentra al final el triunfo inherente al logro grandioso; y que en el peor de los casos, si fracasa, al menos caerá con la frente bien alta, de manera que su lugar jamás estará entre aquellas almas que, frías y tímidas, no conocen ni victoria ni fracaso.»
«El hombre en la arena» Theodore Roosevelt (1910)